Martes, Junio 27, 2017
Noticias Erotismo La erótica del gol
Martes, 13 de Diciembre de 2011 22:55

La erótica del gol

por  NoSoyVirgen
 
Vota este articulo
(1 Voto)

Que el Madrid pierda, aunque sea de penalti fuera de tiempo; se viene a ganar y el resto es filosofía.

El buen fútbol, el que se concentra en un clásico de clásicos y reparte por el césped un conjunto de jugadores de máximo nivel, dispuestos a agujerear la portería del rival, ese buen fútbol es pura carga erótica.

Por supuesto un Real Madrid-Barça es una gran catarsis colectiva, donde las aficiones de unos y otros paralizamos nuestras vidas y sólo vivimos para ese instante mágico del supremo gol. Días antes masticamos todas las posibilidades con fervor desatado, y los días después digerimos los resultados con enfermiza pasión. Pero más allá de la catarsis –de ahí su carga emocional– también vivimos un estadio de placer puro en el momento preciso del partido, un placer cuyo ritual sigue los pasos de la gramática del erotismo. Primero hubo la seducción rendida por el equipo. ¿Qué es eso tan irracional y primitivo que sentimos por el Barça los culés, o por el Madrid los merengues, sino puro descontrol hormonal, un enamoramiento loco y adolescente que, a diferencia del otro, nos dura hasta que nos morimos? Como dice el clásico, a lo largo de la vida uno puede cambiar de pareja, de profesión, de partido político, de coche, de país, de suegra, de todo menos de equipo de fútbol. La seducción tiende a ser completa y definitiva. Y después, en el momento horizontal, cuando las almas y los cuerpos se concentran en la única mirada de unas piernas y una pelota, todo el juego reviste una gran adrenalina sexual, que lógicamente explota cuando el gol se hace efectivo. ¿Hay algo más parecido a un orgasmo que el gol del propio equipo ante su máximo rival? Y si llega la victoria, el partido culmina en orgía colectiva. Todo ello ocurre más allá del hecho de que el fútbol sea un juego inteligente, donde se miden a la par la técnica de los jugadores y la brillantez de los buenos estrategas. Partiendo de un esquema simple, el fútbol llega a una máxima complejidad de posibilidades y ahí radica su belleza. Pero su erótica no deriva de las estrategias de los Guardiola o los Mourinho, ni tan sólo de los virtuosismos de los Messi o los Ronaldo, sino que va mucho más allá y entronca con los fenómenos colectivos, esos que concilian emociones de miles de personas en momento y lugar.

Se paraliza el tiempo, y ese tiempo paralizado es que el que convierte el fútbol en una aventura sensual. Hoy se miden los grandes, y todo está preparado para el ritual. Por supuesto, los azulgrana esperamos que el Madrid pierda como sea, aunque lo haga de penalti injusto en tiempo añadido. Aquí se viene a ganar, y el resto es filosofía. Si ello no ocurre, el sentimiento será parecido al de un gatillazo del hombre más deseado. ¿Qué pasó, cómo pasó? Pero si ganamos, los sentidos se disparan y la adrenalina culmina en puro éxtasis colectivo. Es entonces cuando nuestro equipo nos demuestra el gran amante que es, puro instinto básico, puro imperio de los sentidos.

OPINIÓN

Artículos | 10/12/2011 - PILAR RAHOLA - lavanguardia.com

Foto; eldiario24.com

Informacion adicional

Login to post comments