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Lunes, 20 de Junio de 2011 08:18

«En el erotismo entra en juego la seducción, en la pornografía solo el instinto animal»

por  NoSoyVirgen
 
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El escritor y profesor arriateño afirma que en su poesía todo es vivido y que ponerlo sobre el papel «es como desnudarse»

Rafael García Conde Escritor

Rafael García Conde vive la poesía con pasión y así lo refleja en 'Entre dunas y sueños', el libro con el que se estrena en la literatura erótica. Este arriateño ha encontrado tiempo, a pesar de su entrega como docente en la Escuela de Adultos, para poner por escrito sus más íntimas experiencias y reflexiones sobre el sexo. Mañana dará a conocer su obra, a partir de las 21.00 horas, en el Cortijo Miraflores.

-¿Qué se va encontrar el lector en 'Entre dunas y sueños'?

-El lector se va a encontrar con cuarenta poemas con sus correspondientes láminas que no pretenden abarcar la diversidad del erotismo, pero sí una amplia visión de instantes, situaciones, lugares y edades donde éste estalla en su esplendor. En él el amor y el sexo caminan a veces juntos, se confunden, se potencian o se complementan; y a veces viven separados. En el libro se ponen imágenes a esos momentos con palabras para despertar la emoción estética al lector y que su imaginación vuele tras la estela de la creatividad para crear sus propias imágenes.

-¿La poesía erótica es un género denigrado?

-No, no lo creo. Es más bien un género desconocido para una mayoría y un género maldito para determinadas mentes estrechas. Y no entiendo porqué, porque el erotismo es parte esencial de la vida desde que nacemos hasta que morimos. Y sobre todo es fuente inagotable de sensaciones. Es por utilizar imágenes un volcán que, dormido o despierto, está en las entrañas del ser humano. Puede dar miedo por la energía que acumula y por las consecuencias que puede provocar, puede desestabilizar o embellecer o explotar una vida. Pero hay que vivirlo.

-Viendo en retrospectiva su obra, se podría decir que 'Entre dunas y sueños' es un salto al vacío. ¿Por qué se decantó por esa temática?

-Todo poema es un salto en el vacío. En la introducción del primer libro de poemas 'Caminando' yo decía que suponía un striptease emocional. El poema nace en mi caso de la emoción que en mí provoca la observación de cualquier suceso sea vivido o imaginado, la reflexión sobre ese hecho y la búsqueda de las palabras para describirlo de forma adecuada. No escribo para expresar mis sentimientos sino para descubrir los que en mí viven como si fuesen aguas subterráneas que hay que aflorar. Por tanto en la poesía todo es vivido y ponerlo en el papel es un poco como desnudarse.

-El título, de entrada, ya es sugerente...

-El poemario recorre los cuerpos desde la adolescencia a la vejez, desde la materialidad de las arenas de las dunas, desde la carne, a las alas del espíritu que se encarna en los sueños dormidos en el inconsciente o como utopía a realizarse. En los poemas, por tanto, hay amor, sexo, enamoramientos, desilusiones y ensoñaciones. He pretendido que sean diversos aunque no agota ni mucho menos la diversidad del erotismo.

-¿Cómo distinguir la línea que separa la erótica de la vulgaridad para no crear un texto zafio?

-Es un tema controvertido aunque yo tengo una idea definida. La delicadeza, la sutileza, el respeto son elementos esenciales del erotismo. El erotismo tiene muchísimos registros, muchos sonidos diferentes; mientras la pornografía es vasta, vulgar y soez. Y aunque el contenido pueda parecer lo mismo, no lo es. En el erotismo está: el amor, el sexo, la seducción, el juego de la globalidad del ser humano y en la pornografía solo está el instinto animal. Y sobre todo la estética es totalmente distinta.

-También en esta ocasión, como en las anteriores, ha apostado por la autoedición. ¿No resulta una fórmula arriesgada?

-No, siempre he contado con la colaboración de instituciones, amigos o familiares que me han ayudado. Hasta ahora todos los libros se han autofinanciado. No me han costado dinero, tampoco me lo han dando, es verdad. Pero de la poesía viven en este país cuatro poetas y los herederos de otros muchos. Y yo ni soy poeta (más bien aprendiz) ni heredero. Un estudio editorial decía que de 20 euros de un libro el escritor recibe dos, los demás son para los editores, imprentas, distribuidores... Éste en concreto lo he editado a pulso, sin la ayuda de nadie, ya le diré como me ha salido.

-¿Cómo está estructurado el poemario? ¿De qué fuentes bebe?

-Entre el primer poema de amor de adolescencia y el último de amor en la vejez, hay una cadencia de carne o materia como decía Pedro Salinas (el gran poeta del amor) con seducción, enamorarse o los sueños, para volver a repetirse. Y termino con un epílogo que se titula: «Un sueño de pareja, quizá una utopía» Y en cuanto mis fuentes, pues esencialmente toda la poesía de la experiencia, por citarle alguno: Claudio Rodríguez, Francisco Brines o el gran Ángel González.

-¿Le gustaría que sus lectores se acercaran a las sensaciones que cita?

-Todo ser humano tiene la capacidad de crear belleza, con instrumentos distintos desde una aguja de ganchillo a un pincel o a la palabra. Solo tiene que descubrir cual le va mejor y adquirir algo de técnica. Me encantaría que mis lectores se acercaran a esas sensaciones, es el regalo de quien escribe: producir emoción estética en cada lector que se acerque a este libro. La poesía es para masticarla poco a poco leyéndola siempre en voz alta.

-Dice que en sus obras hay mucho de autobiográfico ¿También en esta ocasión?

-Pues sí, en esta también. En cada obra cualquiera que escribe pone algo de sí mismo. Simplemente espero que quien lo lea disfrute tanto como yo escribiéndolo.

NIEVES CASTRO | MARBELLA.

Foto: Rafael García Conde, en un momento de la entrevista. :: JOSELE-LANZA

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