Domingo, Octubre 22, 2017
Noticias Mundo Sex ¡Oh Mon amour! Orgasmos al estilo francés
Jueves, 07 de Julio de 2011 15:50

¡Oh Mon amour! Orgasmos al estilo francés

por  NoSoyVirgen
 
Vota este articulo
(1 Voto)

Despierto y miro de reojo el despertador, veo que es una hora razonable: no es la madrugada y tampoco es tan tarde. En fin, ¿hay hora para el sexo? El sol entra por la ventana riquísimo y yo estoy como me gusta amanecer y como siempre lo digo en mi twitter: desnuda, entrepiernada y despeinada, reseñó de10.com.mx

Hoy es uno de esos días. Me encanta despertar abrazada de él y acurrucarme en su pecho, escuchar su respiración y mirarle mientras duerme. Me encanta despertarlo también. Y tengo mi particular forma de hacerlo. Yo no necesito despertadores ni gallos. Tengo a mi gallo, el que me encanta y me canta.

Casi siempre me fascina despertarlo con una buena dosis de sexo oral, adoro hacer una buena felación en ayunas. No hay nada más rico que acariciarlo, tocar su pene dormido y sentir cómo comienza a despertar, poco a poco, a ponerse erecto e inmensamente grande.

Entonces me encanta bajar y, tapada con el cobertor aún, hacer lo mío allá abajo. Es una de mis actividades favoritas. Puedo tener una boca pequeña, muy pequeña, pero no sé qué clase de maravillas hago, que a la hora de hacer una felación, bien podría entrar una manguera entera.

Él para entonces ya está despierto y pidiéndome más, moviendo con sus manos mi cabeza... Es en ese momento cuando me encanta montarme en él y cabalgarlo hasta el infinito. Me encanta sentarme, moverme en círculos, sentirlo dentro, intenso, fuerte, poderoso, y mover mi trasero de arriba abajo con ritmo.

Me encanta despertar a los vecinos así. En medio del grito. Y mojarlo a él, una y otra vez. Mirar su rostro, minutos antes, dormido y luego pidiéndome más, excitado hasta decir basta y con su miembro cual bandera en lunes escolar, para hacer con él lo que me plazca, sencillamente no tiene precio.

Despertar así debería ser una obligación para cada día. Habría menos problemas en el mundo, créanme. Y antes de que él se vaya de casa, literalmente se viene... Se viene tan caliente y tanto, que hace que un orgasmo me ocurra nuevamente. ¿Qué manera de despertar no?

Me encanta admirar su rostro de placer y ver cómo le satisface darme tanto. Recordé en ese momento una frase dicha por Simone de Beauvoir, la famosa feminista francesa: "Me parecía que la tierra no hubiera sido habitable si no hubiese tenido a nadie a quien admirar"... Profunda verdad. El mundo, mi mundo, no sería lo mismo sin esos orgasmos.

Y quién mejor que la Beauvoir para decirlo, y yo para repetirlo una y otra vez. Me encantan mis pequeños grandes momentos de placer, como los adoraban y disfrutaban escritoras de su talla. Francesas, por coincidencia, casi todas que llevaron hasta cierto punto una vida intensa y sexual: Colette, Marguerite Duras, Anais Nin, mis favoritas. Yo apenas una aprendiz que tiene el sexo que quiere cuando quiere y por mero placer, que escribe para ti con sexosa devoción. Llevo una vida tranquila, hasta cierto punto hedonista.

Por eso y porque creo que me lo merezco, me tomaré unas vacaciones. Pero no te asustes, querido mío, no te dejaré. Al contrario, te llevaré. Bien empacadito, junto a mi bolsa y al ladito del lipstick, el lubricante y los condones.

Justo en el momento después en que la frase de la Beauvoir, la pionera de la revolución sexual, me vino a la mente (y vale decir, en el momento posterior al orgasmo, si es que acaso quieres saber detalles) me asaltaron unas ganas enormes de visitar París, la tierra soñada del sexo y del amor. ¿Será?

No es la primera vez que voy, pero sí la primera que te llevo como acompañante. Se me antoja. Ya te diré qué ocurre o si cambié de planes. No olvides leerme este viernes para saber qué haré o no con mi vida, al menos en las próximas semanas.

¿Orgasmos en París? En la tierra donde las parejas más top de la literatura erótica tuvieron sus mejores momentos de placer sexual... Suena bien, ¿no? Si es así, nos esperan muchos y grandes momentos por vivir, sino, igual aquí los orgasmos no me faltan. Ya les contaré, queridos míos.

Informacion adicional

Login to post comments