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Domingo, 04 de Diciembre de 2011 18:44

Sexo con robots. Orgasmo robótico a cuarenta años de nuestra esquina

por  NoSoyVirgen
 
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David Levy es un personajazo, un cerebrazo campeón de ajedrez en su juventud, y actualmente dirige una empresa dedicada al desarrollo de juguetes que incorporan inteligencia artificial. Levy ha dado conferencias internacionales respecto a las relaciones íntimas entre humanos y robots. O lo que él presagia que sucederá y que ha encaminado millones de fantasías, guiones cinematográficos, libros. En su libro, 'Amor y sexo con robots' asevera que dentro de 40 años los humanos podremos disponer de sofisticados robots que colmen todas nuestras aspiraciones sexuales. Asegura que los robots tendrán emociones, personalidad, consciencia. Algo así como el personaje de Jude Law en Inteligencia Artificial. Podrán hablar y decir lo que nos gustaría escuchar, hacernos reír y, por supuesto, ofrecer sexo a toda máquina. Vale, que hasta nos podremos poner los moños, pelearnos, tal cual estuviera enfundado en un cuerpo totalmente humano.

En cuanto a la materia carnal propiamente —aunque el término carnal con seguridad tomará otro significado cuando se trate de echar brinco con un robot— podrían ofrecer todo tipo de caricias. El olor corporal, la temperatura, el color y la textura del pelo y del vello púbico también tendrán su interés. Se supone que todo en ellos será ajustable. Según sea masculino o femenino, se podrá elegir la profundidad de la vagina, el tamaño del pene, incluso las dimensiones del ano. No sabemos si también se dispondrá en versión transexual, para satisfacer a los hermanos trans. Se podrán elegir réplicas de nuestros mitos eróticos, hasta al mismísimo Jim Morrison, por quienes nos quedamos con ganas de verlo vivo (pido primeras jaja, o bueno, me conformo con Al Pacino en versión El Padrino).

Sabido es que las características de personalidad representan un considerable papel en la seducción, pero nada amedranta a este científico. Según Levy, uno de los aspectos fundamentales y a la vez más complejos es el de la interacción, concretamente la conversación. Pero no pasa nada, podremos tener una pareja robot con intereses parecidos a los nuestros, que nos seduzca y siempre se acuerde de nuestro cumpleaños: bastará con introducir las fechas señaladas. No habrá más que programar para tener a la parejas de los mismísimo sueños dorados.

La configuración según nuestros intereses, permitirá borrar o cambiar un programa que no nos guste. O borrarle la memoria, podríamos hacerle olvidar algo que hicimos y que pudo aletar su respuesta emocional de manera negativa. ¿Se imaginan? Ya no hay que pedir perdón, ni trabajar en resarcir la confianza u otros aspectos, sólo dsarle 'undo' a la vivencia. Seguramente funcionará como los videojuegos y podremos seleccionar el nivel. Imaginemos que funciona como una consola de juegos, que incluso permita elegir entre diversas opciones del menú. Sexo oral, penetración vaginal, duración de la penetración...

Otros expertos en robótica no lo tienen tan claro. Pero Levy afirma que ya se está trabajando en este proyecto desde distintos campos científicos, por lo que, irremediablemente, los humanos sucumbiremos al encanto de los robots.

Los robots quizás podrían tener su utilidad en la clínica sexual. En el inicio de la terapia sexual se llegó a utilizar, sobre todo en terapias con hombres, parejas sustitutas que colaboraban en el proceso terapéutico, ensayando con ellos las recomendaciones clínicas, cuando el hombre no tenía pareja. Se vio que no era tan fácil manejar esta variable, por las implicaciones emocionales que se daban. Pero... qué pasa si contamos con robots para ayudar a vencer la eyaculación precoz; o que, según se dispongan, estén preparados con un programa paso a paso para llegar al orgasmo. O, con paciencia y dedicación, acarician la espalda y hacen maravillosos masajes eróticos o relajantes.

Ciertamente las posibilidades pueden ser infinitas. ¿Serán utilizados por las parejas para dinamizar su vida sexual, haciendo tríos, cuartetos o vete tú a saber? ¿Qué pasará con el tema de la infidelidad y los celos? ¿Entraremos en competencia con los robots? ¿Habrá quien prefiera'llevar a la boda de su hermana' a su robot y dejar a la novia en casa?, ¿eliminaremos el cortejo? Digo, ya pa qué si nomas programas y ¡te ama! Tal vez desarrolemos una nueva Expresión Comportamental de la Sexualidad y haya quien no logre tener respuesta sexual salvo que esté con un robot. Vlaro, como en todas las expresiones comportamentales eróticas, habrá niveles o continuos. Ya veremos.

¿Cómo será el futuro si llegáramos a integrarlos? ¿Se comprarían uno? ¿Crearíamos la era de mayor soledad y pérdida de humanidad?

By Elsy

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