No solamente es posible, sino que es medianamente frecuente.
La Fundación Kinsey, la más prestigiosa del mundo en cuanto a investigación sexológica, realizó un estudio en el que revelaba que el 12% de las mujeres llegaba al orgasmo "empujando y amasando" sus pechos (ellas mismas o su compañero).
Pero lo más efectivo, con diferencia, es la succión de los pezones: el mismo estudio cifró en 57 el porcentaje de féminas que alcanzaba el clímax mediante esta práctica.
Los senos son el principal atractivo para los hombres, seguidos de los glúteos.
Fuente: La ciencia es divertida: enigmas y curiosidades de la medicina (Jürgen Brater)





